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En el Markham, habían dos modelos estándares: la clásica de mimbre (paja, esterilla, totora...nunca supimos bien de qué estaban hechas..) a la cual se le ponía el nombre del propietario ya sea directamente con un plumón, o por medios más artesanales: mediante hilo...
Eran las de mayor capacidad aunque algunas llegaban a oler mal con el paso del tiempo...pero tenían un gran problema: nunca cerraban bien!!!

El otro modelo, era de plástico y de color plomo. Su forma rectangular, como la de los obreros de la construcción en las películas...
Tenía un espacio ideado para colocar el termo. Pero también tenían un problema: cada vez que las abrías, el termo se iba a la mierda, por que el soporte metálico nunca funcionaba!!!

Siempre llevaban "tapers" de color celeste, amarillo o blanco transparente, fruta, alguna servilleta (sino se aplicaba la manga de la chompa directamente) y la botella de Inca-Kola...(esta era fundamental y los jueves se guardaba celosamente para después de "Games"...)

Otras tenían otros diseños: de Disney, de nuestros superhéroes (Tarzán, Batman (la "bati-lonchera"), Spiderman...). Por ejemplo, la de Piacenza tenía a "Pasmarote" dibujado....

Todas estas eran de latón, pero la putada era que se oxidaban rápidamente

Leales, nunca nos abandonaban. Veían pasar inexorable el tiempo. Testigos mudos de los aprobados, de los jalados, de las pendejadas en el bus. Allí estaban la mayoría, en aquel "paseo" con columnas que se extendía desde la clase del "lenguado" Fletcher hasta la del "chino" Vega...

Todas amontonadas, algunas pisadas, otras aplastadas cuando alguien era empujado sobre ellas, o cuando te metían cabe....

Su contenido lo resistía todo, incluso todo lo que llegábamos a comer durante el "primer recreo", aprovechando las "ofertas" que Franco nos proponía generosamente: el "2x1" (dos sandwiches de jamonada pagando sólo uno...) y "frutalinas" gratis.... Con "media libra" te alcanzaba para todo...incluso para meterte con Velasco y reírte de los militares....

Eran poli-funcionales: servían como asientos en el campo de fútbol, como improvisados "arcos" en los partidos del "segundo recreo"..... (cuando la pelota pasaba por encima, era "palo"...). Incluso servía como pelota (especialmente si era la lonchera de un pata que te caía mal). Otras llevaban incorporadas "comprimidos"...

Pero hubo alumnos que nos enseñaron una función insólita: la de la "lonchera-misil"!!!....ya que alunas veces eran lanzadas directamente sobre la cabeza de algún miembro del "staff"...por ejemplo, sobre el "loco" Riden....

"Mamá, no me pongas plátano en la lonchera"
"Pero hijo, si el plátano es bien rico y nutritivo"
"Ya lo sé, pero es que después me dicen "chivo"...
y cuando muerdo el plátano, todos mis compañeros
se cojen y gritan "au, au, au!!!".....

Sandro Castagnetto
Julio, 2000