ARTICULOS

"...the story of life is quicker
than the wink of an eye...
...the story of love is hello and
good-bye, until we meet again..."

"...if I don’t meet you in this world,
I’ll meet you in the next world, so
Don’t be late..."

Septiembre 2, 1970. Vijle Ruskow Hall, Aarhus, Dinamarca. Se encuentra inclinado sobre su guitarra, casi como adorando a su Stratocaster. Se contorsiona como un poseso, los acordes que se desprenden son de otro mundo. El público congregado no da crédito a lo que oye. Será posible que un ser humano pueda tocar la guitarra de esta manera? Nunca antes se había tocado la guitarra así.

Está interpretando el "Come On (Part One)", pero la versión que irrumpe por el espacio no se parece en absoluto a la canción original de Earle King. Es volcánica. Los acordes oscilan entre lamentos y descargas esplosivas. De pronto y sin pausar, pasa a una versión contundente de "Room Full of Mirrors", cantando como si nos hablara de él mismo... El público permanece atónito, absorto. Pero pareciera que él tocara para un público celestial, estaba a millas de allí. Continúa con "Hey Baby – Land of the New Rising Sun", sólo que en esta ocasión, no se parece en absoluto a aquella suave y deliciosa canción que produjo en "Woodstock". Ahora es demoníaca. Nunca se había generado un feedback como el que destilaba de esa guitarra. Justo en el instante que inicia "Message of Love", atronadora, detiene su guitarra. Mira al público y pronuncia escuetamente: "I´ve been dead a long time..."

Se marcha del escenario. El concierto ha concluído.

Septiembre 18, 1970. Saint Mary´s Abbot Hospital, Londres. Su cuerpo llega sin vida. Había exhalado su último aliento. La noche anterior la había pasado en compañía de su novia, la modelo sueca Monika Danneman, pero ni siquiera ella pudo consolarlo, llenar su vacío. Realizó una última llamada, a su manager Chas Chandler (de The Animals) y su tono de voz fue premonitorio: "Man, I need help badly...". Las píldoras junto con el alcohol, resultaron un cóctel letal, un cóctel que nos lo arrebató. Un día como hoy hace 32 años.

Jimi Hendrix es unánimemente considerado como el mejor guitarrista de rock de todos los tiempos. Redefinió un instrumento que hasta ese momento sólo conocía de modelos para "diestros". El era zurdo, de modo que la tocaba al revés, con los acordes graves en la parte inferior y los agudos en la superior. Mucho más mérito aún. Extrajo de la guitarra eléctrica los sonidos más sorprendentes. Su velocidad era meteórica. Dominó sin igual todas sus facetas y los elementos complementarios. No tenía secretos para él, en todo caso, él creó algunos.

Hablar de Jimi Hendrix es hablar de la fusión más perfecta entre el rock y el blues. Es hablar de un mito. Inigualable. Es hacer mención a un innovador. Escuchar su música, aún hoy en día, es adelantarnos al tiempo. Su período fue breve (1967-1970), pero ya fuera con "The Experience" (acompañado por Noel Redding y Mitch Mitchell) o con la "Band of Gypsys" (acompañado por Billy Cox y Buddy Miles) nos dejó un legado inconmensurable. Único. Tal vez la mayor expresión del rock. Su poder no sólo se condensaba en una manera galáctica de tocar la guitarra, sino también en una capacidad de composición exquisita. Dulce y poderosa al mismo tiempo. Sus líricas en el mejor estilo de Bob Dylan. Poéticas y desgarradoras.

Obras tales como "Are You Experienced?" (1967), "Axis: Bold as Love" (1968), el mítico "Electric Ladyland" (1968) tienen lugar por derecho propio, en el peldaño más alto del olimpo del rock. Con el paso del tiempo, su vigencia y categoría se hacen más grandes. Infinitas. Canciones como "Purple Haze", "Hey Joe", "Third Stone from the Sun", "Little Wing", "If 6 was 9", "Voodoo Child", la versión atómica de "All Along the Watchtower" y un largo etcétera, son obras maestras del género. Intemporales. Toda una referencia para futuras generciones.

1970 fue un año maldito para el rock. A la muerte de Hendrix, hay que añadir la muerte de iconos tales como Janis Joplin y Jim Morrison (poeta y cantante de "The Doors"). Por si faltara poco, ese año presenció la disolución oficial de "The Beatles". Ni entonces, ni ahora, ni nunca, se extraerán acordes y sonidos de una guitarra eléctrica, como los que fue capaz de desarrollar Jimi Hendrix. El gran y único, el irrepetible Jimi Hendrix.

"...excuse me, while I kiss the sky..."

Sandro Castagnetto
19 de setiembre del 2002