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En este ultimo caso se conoce el de un parroquiano que por extraño que parezca logro la inmortalidad gracias a una trepanación. Cuentan los cronistas que un buen día, SHICSAMO que era el NACHANACHA del pueblo (algo así como lo que hoy día seria un economista), se sintió mal y fue donde el medico brujo MANDRUC SHA. Cuando el buen MANDRI (como le decían sus amigos) examino al paciente, diagnosticó que malos espíritus habían tomado el control de su cabeza por lo que procedieron IPSOPUCHO a trepanarlo. Le suministraros abundante chicha y cuando no daba “ni pa traz ni pa delante” le propinaron un tremendo mazazo en la cabeza que lo dejaron sin sentido. La cosa es que el mazazo fue tan fuerte que el pobre SHICSAMO se quedo no solo sin sentido sino también sin vida, pues murió ahí mismo. El medico brujo, que había ingerido tanta o mas chica que el paciente y que ya estaba vestido con plumas y todo, no quiso decepcionar a su publico que en gran numero se había congregado alrededor de la tabla de operaciones (porque mesa seria mucho decir). Procedió a cortar el cráneo con un tumi recontra filudo, extrajo el cerebro, lo puso en una vasija de barro, relleno la cavidad craneal con waype y cubrió al finado con una manta ceremonial. Dejaron al muerto bien muerto y se fueron a festejar el fracaso de la operación (todo era una buena excusa para festejar). Hasta ahí todo bien. Pero resulta que la historia del buen SHICSAMO no había llegado a su fin. En medio de los festejos y la chicha que iba y venia se oyó un grito aterrador. Era el grito de una mujer que miraba fijamente a SHICSAMO, quien se había puesto de pie y caminaba trastabillando. El medico brujo MANDRUC SHA no lo podía creer, miraba a su paciente caminar y a pesar de que su cerebro estaba en una vasija de barro!!!. El pobre SHICSAMO decía palabras que nadie entendía “chinoconchesu” repetía una y otra vez “chinoconchesu, chinoconchesu”. La cosa es que gracias a no tener cerebro y por las virtudes mágicas de unos ungüentos que le había aplicado el brujo, SHICSAMO no envejecía nada de nada. Pasaron los años, luego los decenios y los siglos!!!, y el buen SHICSAMO seguía sentado en una piedra repitiendo “chinoconchesu, chinoconchesu”. Un día, en la segunda mitad del siglo XX unos científicos se enteraron de su caso y se lo llevaron a estudiar, o mejor dicho, a que sea materia de estudio, en una gran universidad de USA. La prestigiosa HARVARD!!! Donde gracias a experimentos con radiación Beta, Gamma, y poco de aguardiente local, lograron que el waype que SHICSAMO tenia en la cabeza funcionara como un cerebro!!! Y no contentos con eso lograron que SHICSAMO estudiara economía. Claro que siendo su nombre muy complicado se cambio a ALEXANDER. Luego de eso y tras unos problemas de faldas SHICSAMO ahora ALEXANDER desapareció sin que se sepa nada de el hasta ahora. Algunos dicen que regreso a su tierra, hoy Perú, donde, a pesar de su cerebro de waype, ocupa un cargo publico de importancia.
Orlando
de Souza |